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4.2.3. Vegetación
La vegetación de la Subcuenca del Cotahuasi es diversa, es una de las
particularidades a ser tomada en cuenta para su categorización como Área Natural
Protegida. La vegetación varía con respecto a la altitud y la geografía. Tomando casi
at litera los estudios de Weberbauer (1945), en la Subcuenca del Cotahuasi se
presentan los siguientes Pisos Locales de Vegetación (Perfil Nº 03).
a) El piso desértico
En la subcuenca se inicia a alrededor de los 900 m y su límite superior alrededor de
los 1000 m. Este piso ocupa las partes bajas del distrito de Toro y Sayla.
Las riberas de los ríos cuando no se utilizan para la agricultura son ocupadas por
monte siempre verde, que contiene arbustos y árboles. Este monte ribereño se
asemeja al de la costa. Entre sus componentes esenciales figuran Salíx
humboldtiana, Schinus molle, Acacia macracantha, Caesalpinia spinosa, diversas
especies de Baccharis, Tessaria integrifolia, Arundo donax, Equisetum xylochaetum.
En los cauces secos viven arbustos aislados, siendo el más grande de ellos el siempre
verde, Schinus molle.
Fuera de las riberas fluviales y cauces secos el suelo, por lo general queda sin
vegetación.
b) El piso de las cactáceas columnares, la Franseria fruticosa y reducida
vegetación herbácea
El límite superior generalmente está entre 3,400 - 3600 m, raras veces queda en
3,200 m o sube hasta 3,700 m. De norte a sur la sequedad aumenta, tanto en los
valles como en las mesetas. Este piso está presente en todos los distritos de la
provincia se divide en:
i. Los cañones
En los niveles inferiores se efectúa la transición a los montes ribereños del
desierto. Es un espacio que se asemeja florísticamente al occidente del Perú
central, aunque ése posee una menor cantidad de especies. Tienen más agua,
menos tiempo de insolación y sus partes superiores un clima más húmedo que las
mesetas.
Los cañones angostos, profundos y encerrados entre paredes escarpadas,
presentan algunas particularidades notables. Los biotipos característicos son las
cactáceas columnares, arbustos pluviifolios y hierbas efímeras. Tiene un mayor
número de especies que las mesetas y un desarrollo más vigoroso de los arbustos
o plantas leñosas. El Schinus molle es el más frecuente, tomando la talla de árbol.
La puya ("seqsen") forma asociaciones más amplias, ocupando proporciones
considerables de las pendientes. Furcraea, que llega a su límite Sur, y Carica
candicans figuran como elementos esenciales de la vegetación xerofítica. Por otra
parte ciertas especies presentes en las mesetas tienen sólo la calidad de
componentes esporádicos o faltan. Cerca al borde superior de ese piso,
adquieren importancia las hierbas perennes con rizoma.
A estos rasgos generales del paisaje vegetal se añaden otros especiales que se
deben a las corrientes de agua. Cerca de los arroyos y ríos se juntan las plantas
leñosas, haciéndose más robustas que en otros terrenos. También se ven
pequeños árboles.
La vegetación del cañón es menos xerofítica que en el piso de las mesetas.
ii. Las mesetas
Este piso es un espacio enorme en el que están los elementos que le dan un
carácter particular a la flora de los Andes Occidentales del Sur.
Cereus columnares y cactáceas menores arbustos o subarbustos pluviifolios, los
dos últimos, constituyen una vegetación rala, en cuyos claros aparecen hierbas
durante la corta estación lluviosa, siendo en su mayor parte plantas anuales y unas
pocas tuberíferas y bulbíferas. Las hierbas sólo entran transitoriamente en el
cuadro de vegetación y la cantidad de especies es mucho menor que en los pisos
superiores se ha señalado este piso como “de reducida vegetación herbécea”.
Entre las especies vegetales que habitan este piso están Cactáceas columnares,
Cactaceas menores del género Opuntia, arbustos como Franseria fruticosa
(chilhua), Kageneckia lanceolada, algunas especies de Adesmia spinosissima y
Adesmia miraflorensis, Balbisia weberbaueri, Verbena clavata y litoralis, Grindelia
boliviana, Diplostephium meyenni, Proustia, Coreopsis fasciculata, diversas
especies de Senecio, Ephedra americana, Colletia spiosissima, Jatropha
macrantha.
Dentro de esta formación existen variaciones en los terrenos secos, escasos de
piedras, son pequeños y el número de cactáceas columnares es muy reducido.
Los cauces secos donde el agua de lluvia se junta y después corre, favorecen
principalmente el desarrollo de los arbustos, que se mantienen verdes por más
tiempo que en otros lugares y se hacen más grandes. Los pedregales y las rocas
constituyen los sitios preferidos por las cactáceas columnares y por las puyas.
c) El piso microtérmico de los tolares
El tolar es la vegetación predominante de estas mesetas llanas y onduladas. El
límite inferior oscila entre los 4000 y 4100 m. Cotahuasi carece del piso tolar
mesotérmico. Este piso es denominado como piso altoandino de los tolares.
Encima de los 4500 m hasta los 4900 m, el tolar contiene principal o
exclusivamente Lepidophyllum rigidum, más abajo se presenta siempre mezclada
con Lepidophyllum quadrangulare.
Incluye las áreas altas de Cotahuasi, Alca, Puyca, Pampamarca, Huaynacotas y
Tomepampa.
Encima de los 4000 m las plantas altoandinas, especialmente las de porte
almohadillado, constituyen una parte considerable de la vegetación; al lado del
tolar se presentan otras formaciones, alto andinas típicas enlazándose por medio
de transiciones.
Menos generalizadas que los tolares son las asociaciones de Tetraglochin
cristatum, arbusto que se queda muy pequeño en el piso altoandino.
Las formaciones como el Pajonal de Puna, que ocupa laderas de suelo terroso o
algo pedregoso, a veces más bien escarpadas, tiene como elementos
característicos los robustos manojos de diversas Gramíneas y que se encuentran
a considerable distancia unas de otras, acompañados por una gran parte de flora
que vive en las otras formaciones. Todas llevan el nombre de ichu en el idioma
quechua, son frecuentes las especies de Festuca y Calamagrostis. Cerca de su
límite inferior se convierte en la estepa de Gramíneas propias de los niveles
medios. En esta formación el suelo queda frecuentemente desnudo.
El césped de puna, es otra formación frecuente de hierbas pulviniformes (de porte
almohadillado) y arrosetadas. Entre todas las formaciones altoandinas, ésta
contiene probablemente el mayor número de especies. Por su frecuencia,
considerables dimensiones y aspecto extraño, Azorella compacta. Pedacitos de
suelo cubierto de plantas alternan con otros desnudos y los últimos predominan en
las partes muy elevadas, las amplias porciones de suelo desocupado extraña la
aglomeración densa de plantas que se efectúa en los sitios cubiertos, donde los
céspedes y almohadillas son invadidos por otras plantas, que se establecen entre
los tallos de aquellos, seguramente porque el suelo cubierto ofrece mejores
condiciones para la geminación y desarrollo de plantas nuevas.
Estas asociaciones, por lo general, son afectadas por la producción ganadera alto
andina, principalmente en los espacios en los que la ganadería busca
asociaciones agrostológicas como la Festuchetum, Parastrephetum, Distichetum y
Stipetum, así como la Margiricarpetum.
La formación Montes de Polylepis (“quinuales”), y Asociaciones de Puya raimondii,
tienen especial significado en la subcuenca no sólo por su importancia para el
desarrollo de otras plantas y principalmente fauna, generando nichos
particularmente atractivos por su diversidad y estética, principalmente en los
distritos de Puyca y Huaynacotas.
En los niveles más elevados la vegetación se hace más escasa y finalmente
entramos al desierto frío, suele comenzar entre los 4600 y 4800 m. El piso de los
tolares es una modificación de la Puna. Se distingue de ella por la presencia de
tolares, el clima es más seco y de noches más frías, al que corresponde una
vegetación más rala y el nivel frecuentemente bajo del límite desértico; y la mayor
participación de las plantas que crecen en forma de almohadillas.
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